Cómo formatear discos duros y SSD externos en Windows y Mac
Los dispositivos de almacenamiento externos son una herramienta habitual para guardar documentos, fotografías, videos y copias de respaldo. Con el paso del tiempo, es normal que sea necesario prepararlos para un nuevo uso, solucionar errores o hacerlos compatibles con distintos equipos. Este procedimiento puede realizarse en pocos minutos siempre que se sigan los pasos adecuados.
Saber formatear un disco duro externo o formatear un SSD externo permite eliminar el contenido de una unidad y configurar un nuevo sistema de archivos según el dispositivo donde se utilizará. Tanto formatear en Windows como formatear en Mac es un proceso sencillo, aunque existen diferencias entre ambos sistemas operativos y existen distintos formatos de disco que conviene conocer antes de comenzar.
Pasos para formatear un disco duro o SSD externo
Antes de iniciar el proceso es recomendable realizar una copia de seguridad de toda la información importante. Al borrar datos mediante el formateo, los archivos almacenados en la unidad dejarán de estar disponibles, por lo que recuperar esa información posteriormente puede resultar complicado o incluso imposible.
Para formatear en Windows, conecta la unidad al equipo y abre el explorador de archivos Windows. Haz clic derecho sobre el disco externo y selecciona la opción “Formatear”. Allí podrás elegir el nombre de la unidad, el sistema de archivos y el tipo de formateo antes de confirmar la operación.
Si necesitas formatear en Mac, conecta el dispositivo y abre la aplicación utilidad de discos Mac. Selecciona el disco en la barra lateral, pulsa el botón “Borrar” y elige el formato que mejor se adapte a tus necesidades. Finalmente, asigna un nombre a la unidad y confirma el proceso para completar el formateo.
Formatos recomendados según el sistema operativo

Los distintos formatos de disco disponibles cumplen funciones específicas y elegir el más adecuado es clave antes de iniciar el proceso. Cada sistema operativo admite diferentes opciones, por lo que conviene seleccionar la que mejor se adapte al uso previsto de la unidad.
El formato NTFS es el estándar de Windows y ofrece un excelente rendimiento para equipos que funcionarán exclusivamente con este sistema operativo. Sin embargo, macOS puede leer unidades NTFS de forma nativa, pero no escribir en ellas sin software adicional.
Si el disco se utilizará tanto en computadoras Windows como Mac, exFAT suele ser la alternativa más recomendable. Este formato admite archivos de gran tamaño, mantiene una amplia compatibilidad y resulta ideal para discos externos, además de ser una buena opción para formatear memoria USB o formatear tarjeta SD.
Para quienes utilizan únicamente equipos Apple, APFS es el formato recomendado por macOS moderno. Está optimizado para unidades de estado sólido y mejora el rendimiento al formatear un SSD externo, especialmente cuando se trabaja con dispositivos recientes.
Diferencias entre formateo rápido y borrado seguro

Durante el proceso es posible elegir entre un formateo rápido y un borrado completo. Aunque ambos preparan la unidad para volver a utilizarla, la forma en que eliminan la información y el nivel de protección que ofrecen son diferentes.
Un borrado seguro aumenta la seguridad al formatear, ya que reduce las posibilidades de recuperar la información eliminada. La mejor opción dependerá del uso que se le dará al disco y del destino que tendrá una vez finalizado el procedimiento.
El formateo rápido elimina las referencias de los archivos almacenados sin borrar inmediatamente su contenido. Como resultado, el espacio queda disponible para guardar nueva información, pero los datos todavía pueden recuperarse con herramientas especializadas hasta que sean sobrescritos. Por eso, suele ser la alternativa más utilizada cuando simplemente se desea reorganizar la unidad o cambiar su sistema de archivos.
Cuando el objetivo es vender el dispositivo, regalarlo o desecharlo, conviene optar por un método más seguro para borrar datos. Algunas aplicaciones permiten sobrescribir la información existente varias veces, reduciendo considerablemente las posibilidades de recuperación y aumentando la seguridad al formatear.
Consejos de seguridad y solución de problemas al formatear
Antes de formatear el disco duro externo o formatear un SSD externo, es recomendable asegurarse de haber seleccionado correctamente la unidad para evitar la pérdida accidental de información almacenada en otro dispositivo.
También conviene realizar una copia de seguridad de los archivos importantes antes de comenzar el proceso. Estas precauciones ayudan a mejorar la seguridad al formatear y reducen el riesgo de inconvenientes.
En equipos modernos también puede aparecer la opción de utilizar una partición GPT al preparar la unidad. Este esquema es recomendable para discos de gran capacidad y ofrece una mejor compatibilidad con sistemas actuales que el antiguo formato MBR. Si durante el proceso el sistema operativo detecta errores en la unidad, conviene ejecutar primero las herramientas de comprobación disponibles en Windows o macOS.
Si el disco no aparece en el explorador de archivos Windows o en la utilidad de discos Mac, se debe revisar el cable, probar otro puerto USB o verificar si el dispositivo necesita reiniciarse antes de crear un nuevo sistema de archivos.
En algunos casos, estos pasos son suficientes para que la unidad vuelva a ser reconocida correctamente. Sin embargo, si el dispositivo presenta ruidos extraños, desconexiones frecuentes o fallas físicas, el problema probablemente no se resuelva mediante el formateo.
Preguntas frecuentes sobre el formateo de unidades externas
Una de las dudas más habituales es si el formateo mejora el rendimiento del dispositivo. En muchos casos puede ayudar a eliminar errores del sistema de archivos y reorganizar la unidad, aunque no solucionará problemas derivados del desgaste físico del hardware.
También es frecuente preguntarse qué formato elegir. Si el disco funcionará solo en Windows, NTFS es una excelente opción. Para compartir archivos entre Windows y Mac, exFAT suele ser la alternativa más conveniente mientras que APFS ofrece el mejor desempeño dentro del ecosistema Apple.
Por último, conviene recordar que el proceso de formatear un disco duro externo o formatear un SSD externo elimina la información almacenada en la unidad. Realizar una copia de seguridad, seleccionar el formato adecuado y comprobar la configuración antes de iniciar el procedimiento son medidas esenciales para evitar pérdidas de datos y garantizar que el dispositivo funcione correctamente en el sistema operativo elegido.
